El alumnado de Química de 1º de Bachillerato ha protagonizado recientemente una jornada de aprendizaje compartido al trasladarse a los laboratorios de Vitivinicultura y Aceites de Oliva de nuestro centro. Esta actividad se ha diseñado como una práctica colaborativa que busca romper las barreras entre las distintas etapas educativas, permitiendo a los estudiantes de Bachillerato conocer de cerca las instalaciones y la metodología de trabajo de la Formación Profesional de Grado Superior.
Durante la sesión, los estudiantes pudieron aplicar los conocimientos teóricos adquiridos en el aula sobre las reacciones ácido-base a un caso real y práctico del mundo laboral: la determinación de la acidez total en vinos. Este parámetro es fundamental en la industria enológica, ya que influye directamente en la conservación, el equilibrio y las propiedades organolépticas del producto final. El uso de técnicas de valoración química en un entorno profesional dota de sentido práctico a los contenidos académicos.
Esta experiencia ha resultado sumamente enriquecedora para todos los participantes. Al conectar la prácticas de laboratorio Química con los procesos industriales que se imparten en los ciclos de Industrias Alimentarias, el alumnado ha podido visualizar salidas profesionales y comprender la importancia de la precisión científica en el sector productivo de nuestra comarca. La colaboración entre departamentos refuerza la identidad de nuestro instituto como un espacio integral de conocimiento.
Desde el IES Emilio Canalejo Olmeda, seguimos apostando por este tipo de actividades que fomentan la curiosidad científica y el intercambio de experiencias entre alumnos de diferentes niveles. Ver cómo la teoría de los libros cobra vida en los matraces y probetas de nuestra bodega y laboratorio de aceites es, sin duda, la mejor forma de consolidar el aprendizaje y despertar futuras vocaciones técnicas.






