
El viernes 23 de febrero, nuestro alumnado de 1º de Bachillerato asistió al Teatro Garnelo para disfrutar de la obra Todas las mañanas del mundo. La actividad, organizada por Jesús Rivas Margalef, coordinador de la biblioteca, en el marco de su agenda cultural, fue una experiencia artística emocionante. Comenzamos con una conferencia impartida por nuestro compañero Manuel Fernández Nogareda, profesor del Departamento de Ciencias Sociales, Geografía e Historia. Manuel dio algunas claves para entender esta maravillosa película, deteniéndose también en la explicación de curiosidades y motivos en los que los que, de haber visto la película sin su introducción, de seguro no hubiéramos reparado.

Esta fantástica introducción fue acompañada musicalmente, para deleite de los presentes, por el cellista José María Rodríguez. Su interpretación de algunas de las hermosas composiciones de Bach nos dejó clavados al asiento. A continuación se proyectó la película basada en el libro.



Tous les matins du monde es una película francesa dirigida por Alain Corneau y estrenada en 1991. Cuenta con las actuaciones de Gérard Depardieu y su hijo, Guillaume Depardieu, como el músico Marin Marais (de adulto y de joven, respectivamente), Jean-Pierre Marielle como Monsieur de Sainte-Colombe y Anne Brochet como su hija Madeleine.






A fines del siglo XVII, el violinista Monsieur de Sainte-Colombe llega a casa y descubre que su esposa ha muerto mientras él estaba fuera. Muy afligido, construye una pequeña casa en su jardín donde se muda para dedicar su vida a la música y a sus dos hijas pequeñas. Manuel Fernández nos presentó primero el mundo espiritual y el mundo físico en el que vive Colombe, que está relacionado con las pinturas de Georges de La Tour, quien solía pintar escenarios de habitaciones oscurecidas, solo iluminadas por una tenue luz de la vela, y que son pinturas en las que reflexiona sobre la muerte y sobre sí mismo, en la oscuridad de la noche, como en una especie de momento de interioridad, un momento de búsqueda del ser sobre sí mismo y una reflexión sobre el paso del tiempo y de la muerte.



Esos escenarios del pintor Georges de La Tour que aparecen en el libro de Pascal Quignard son escenarios que el director de la película ha tomado para reflejar a un personaje que vive ese mundo espiritual, Monsieur de Sainte-Colombe, un jansenista, un hombre que pregona una religiosidad apartada del Concilio de Trento, en donde la intimidad, la búsqueda de la soledad, la huida, del mundo, la huida de la corte, forman parte del mundo interior de Saint-Colombe, y, de hecho, muchas de sus imágenes están en una cabaña que se parece mucho a los lienzos de Georges de la Tour.


Trató también la conferencia el propio sentido musical del protagonista: fue un hombre que añadió una séptima cuerda a la viola de gamba, que inventó una serie de mecanismos en el arco y una nueva forma de tomar el arco, que se inspiraba en la naturaleza, en el sonido del viento, en los sonidos de la vida cotidiana para interpretar mejor su música…
Colombe era además un virtuoso, y la mayoría de la corte de Francia acudía a él para recibir lecciones y para pedirle que compusiese una serie de obras para publicarlas. Él rechazaba todos los ofrecimientos. De hecho, en la película y en el libro, los músicos de la corte van a pedirle que toque en Versalles, pero él los rechaza. Los escucha y dice que no tiene nada que ver con ellos. Su música una música interior, o una música del alma, una especie de noche oscura del alma, como San Juan de la Cruz . En ese sentido, su música también le sirve para evocar su inmenso dolor porque su mujer ha muerto. Y es tan intenso el amor que siente por ella, que el único momento de consuelo que tiene es cuando él abre su alma a la música, que para él es una especie de lenguaje que lo comunica con algo que no tiene que ver con las palabras.
Monsieur de Sainte-Colombe era un hombre amable, pero era hosco: no sabía relacionarse, no leía libros, no quería saber nada de nadie. Su mundo era un mundo apasionado, pero ese mundo solo lo llevaba a través de la música. Él dice que la música no se puede expresar con palabras, por tanto, tiene algo de sobrenatural.
Por otra parte, nos habló del antagonista de la película: tiene un “encuentro, desencuentro, reencuentro”, con un gran músico francés Marin Marais, que acude a que le dé clases. Él lo acepta, no porque lo considere músico – dice que hace arpegios, que hace malabarismos y que toca muy bien, pero no hace música-, sino que lo acepta porque de niño fue expulsado de una escolanía, al cambiarle la voz y eso conmueve a nuestro protagonista. Por ello lo acepta. Sin embargo, ese hombre acaba enamorándose de su hija. Marais termina en la corte de Versalles como músico del rey y Colombe lo rechaza. Su hija corresponde a Marais y le transmite las lecciones que su padre le dio a ella. Ella vive un proceso de autodestrucción, muere de amor.



Colombe ya no acepta a ningún aprendiz. Está cada vez más solo y vive la aparición de su mujer. Es un elemento espiritual que no tiene que ver con el realismo mágico, sino que representa el espíritu del amor con su mujer.



El paso del tiempo mina la vida del protagonista. Al final, se produce un reencuentro. Tienen una última lección de música. Marin Marais, ya viejo, vive la aparición de su maestro, quien le agradece que su música perdure a través de él.
Concluye Manuel Fernández explicando que es una historia de amor, de cómo el amor nos transforma y la vida va cambiando nuestros sentimientos. Es también la historia de cómo el perdón y la concordia se acaban imponiendo en las personas que tienen un gran corazón. La música es el gran elemento espiritual, lo único que permanece intacto.
El magnífico intérprete iba intercalando principalmente composiciones de Bach y de Boccherini, mientras se proyectaban también imágenes de una presentación preparada con detalle para ilustrar los contenidos que se iban explicando, en torno a la propia trama y a la música de Jordi Savall, sobre la que también nos instruyó Manuel. Algunas de las imágenes de esa presentación aparecen en esta entrada. El texto de la misma ha querido ser también una reproducción de las palabras del profesor.
Gracias a todos los que han dedicado generosamente tanto tiempo para realizar una actividad que nos acerca al arte de forma delicada y emocionante. Esperamos que haya servido para despertar la curiosidad de nuestros estudiantes.

