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Gema Urbano: “Siempre pregunto el porqué de las cosas…”

Para nuestro proyecto sobre la labor docente, realizamos una entrevista a la profesora de Matemáticas Gema Urbano, con quien muchos de nosotros compartimos clase. Queremos conocer un poco más sobre su experiencia, cómo vive la enseñanza de las matemáticas y qué piensa sobre nuestro aprendizaje. Esto es lo que nos cuenta durante la charla: 

¿Qué te motivó a convertirte en profesora?

    Pues mira, mucha mucha vocación la verdad es que no tenía en un principio, pero las salidas que tenía mi carrera no eran muchas en aquellos entonces, así es que bueno, me gusta enseñar y me gusta… Pero no fue mi primera vocación, ¿no? Yo no tenía muy claro qué era lo que quería hacer, pero un poco la carrera te lleva a esto de que si quieres un trabajo fijo y quieres, pues terminas en la enseñanza muchas veces, ¿no? 

    ¿Cómo te preparas para cada clase?

      Depende, ya la experiencia hace que sepas ya lo que funciona, lo que no funciona, cómo tienes que explicar las cosas o qué recursos tienes que usar. Y otras veces, pues intentar buscar algo nuevo, algo que sabes que no funciona bien, que no se entiende bien, que no… Pues buscar material, buscar algo que pueda ser distinto y nuevo, ¿no? Ya depende del tiempo y de esas cosas. 

      ¿Qué técnicas utilizas para mantener el interés de tus estudiantes durante las clases?

         [Se ríe]. Sabéis que soy poco innovadora. Utilizo más bien un método clásico. Intento despertar la curiosidad por las matemáticas a través de alguna anécdota o curiosidad y fomentando la participación del alumnado. Me gusta hacer preguntas para que contestéis y que haya interacción, no solo una explicación por mi parte. No suelo usar muchas nuevas tecnologías, sino que intento despertar el interés por la asignatura.

        ¿Cómo gestionas el comportamiento en el aula?

        Con mucha paciencia. [Se ríe]. Sobre todo con paciencia. Intento dialogar y razonar, y cuando es necesario ponerse seria y cortar ciertas actitudes, se hace. A veces dejo que habléis más de la cuenta, pero creo que, en general, se mantiene el orden en el aula.

        ¿Qué opinas sobre la integración de la tecnología en la educación?
        ¡Uf! Yo voy para atrás como los cangrejos. [Se ríe]. La tecnología puede estar bien; está claro que lo audiovisual engancha más algunas veces, pero las cosas hay que asimilarlas, trabajarlas y estudiarlas, ya sea con papel o con ordenador. El trabajo debe estar siempre detrás. Un uso racional sí lo veo bien, pero utilizar la tecnología solo por utilizarla no me parece adecuado. [Resopla].

        ¿Cuál ha sido el mayor reto al que te has enfrentado en tu carrera como docente y cómo lo superaste?
        Seguramente el desánimo en algunos cursos. Cuando cambian las leyes educativas y no sabes muy bien cómo afrontar las cosas, aparece el desánimo y cuesta volver a ilusionarte. Superarlo no siempre es fácil, pero ver que hay alumnado que responde, que quiere seguir adelante, te anima a continuar y pensar que merece la pena.

        ¿Cómo fomentas el pensamiento crítico y la creatividad en tus estudiantes?
        La creatividad, la verdad, no es mi punto fuerte. [Se ríe]. Pero el pensamiento crítico sí lo trabajo mucho. Siempre pregunto el porqué de las cosas. Cualquier respuesta es válida si tiene un razonamiento detrás, aunque no sea correcta. No me gusta responder sin pensar. Intento que el alumnado entienda que todo tiene un motivo y una explicación.

        ¿Cómo involucras a los padres en el proceso educativo de sus hijos?
        Respuesta: Actualmente llevo tiempo sin ser tutora. Cuando detecto malos resultados o falta de trabajo, intento ponerme en contacto con las familias, porque cuando los resultados son buenos normalmente ya se enteran por los propios alumnos. [Se ríe]. Cuando he sido tutora, el contacto es mayor: se intenta hablar con las familias, detectar problemas y ver de qué manera se puede ayudar.

        ¿Qué cambios o innovaciones te gustaría ver en el sistema educativo en los próximos años?
        [Resopla]. No sabría decir un cambio concreto. Si lo supiera, llamaría al ministro y se lo diría. [Se ríe]. Pero está claro que el sistema necesita cambios, porque no lo veo mejorar. El uso de la inteligencia artificial y de la tecnología en casa muchas veces se hace sin reflexión, solo para salir del paso. Si se usa para comprender y aprender, está bien, pero no para evitar pensar. Así las cosas no funcionan.

         ¿Cuál es el logro personal del que te sientes más orgullosa?
        Supongo que el seguir manteniendo la ilusión y las ganas de hacer cosas, al menos algunas veces. No creo haber hecho nada extraordinario. Pero cuando me encuentro con antiguos alumnos por la calle, que me recuerdan con cariño aunque yo muchas veces no los reconozca [se ríe], eso es lo que al final queda y lo que más satisfacción me da.

          En conclusión, esta entrevista nos ha permitido conocer mejor a Gema Urbano, no solo como profesora de Matemáticas, sino también como persona. Hemos aprendido que la vocación puede crecer con el tiempo, que la experiencia es clave para mejorar en la enseñanza y que la paciencia y el diálogo son fundamentales en el aula. Además, nos ha hecho reflexionar sobre la importancia de esforzarnos, pensar por nosotros mismas y no depender solo de la tecnología para aprender. Sin duda, valoramos más su trabajo y todo lo que hace cada día para ayudarnos a mejorar.