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Isaac Naz: «Me encanta el rol de profesor»

En esta entrevista hablamos con Isaac Naz Lucena, profesor de Biología en IES Emilio Canalejo Olmeda, que vivió en primera persona el atentado de ETA en Córdoba en 1996. A continuación vamos a realizarle una serie de preguntas:

De izquierda a derecha, Ana Angulo, Isaac Lucena, Emma Casas y Alejandra Sánchez

1.  ¿ Qué imágenes o sensaciones son las primeras se le vienen a la mente al pensar en el atentado de 1990 en Córdoba ? 

Fue el 20 de mayo de 1996. Yo era un poquito mayor que vosotras. Tenía 16 años. Aquel día iba yo para el instituto y la primera sensación que recuerdo es de incredulidad. Porque escuché un ruido fuerte… Algo había pasado. Vi llegar a la policía, salir humo… No sabía lo que estaba pasando. Sentí una gran incertidumbre porque no sabía lo que estaba pasando. Miedo, no. El miedo vino después.

¿Recuerda cómo reaccionan los medios locales en las primeras horas ?

Sí, pero además no fueron solo los medios locales, fue a nivel nacional e internacional. Ten en cuenta que en esa época la banda terrorista cometía asesinatos cada poco tiempo y la verdad es que en Córdoba nunca había pasado nada de este estilo y el caso fue fuerte. A ver, fue fuerte primero porque la bomba, la primera, explotó en el cubo de la basura que mató a un chico, a un militar. Y, por la tarde, la policía secreta descubrió que había dos coches bomba llenos de explosivos. Eso dio tiempo a que llegase más prensa nacional e internacional. Recuerdo nada más, no se me olvidará, que hubo una de las bombas que explotó en directo en televisión. Creo que en Crónicas marcianas o algo así presentaba Rubén Navarro y esa fue bastante importante.

¿ Hubo algún protocolo especial en el instituto tras el atentado ?

Es que creo que no existen protocolos de atentados, es decir , existen protocolos para incendios… Así protocolos para cosas probables, pero para atentados en principio no existían, pero sí recuerdo que los profesores intentaron darnos charlas psicológicas por el tema de lo que estábamos viviendo porque era una experiencia única y entonces actuaban a modo de psicólogos. Y tuve una profesora de Fisica y Química que nos dio una charla interesante, suspendió la clase para hablar de lo que había pasado. Además, teníamos compañeros de clase que estaban atrapados en sus casas porque la bomba había sido al lado de su casa.

¿Consideras que el atentado de ETA dejó una huella profunda en la ciudad o que fue algo que con el tiempo se superó?

– Mira, te empiezo por lo personal , yo no había leído de política hasta ese momento entonces a mÍ en lo personal me cambió, porque yo me dediqué a leer cosas, a aprender diferencias entre que no siempre lo que me cuentan es verdad. Además, por supuesto hay que criticar toda la violencia y descubrir el origen.

Y en la ciudad durante mucho tiempo sí hubo miedo. Luego, a día de hoy tenemos una glorieta que lo recuerda en nombre del sargento Ayllón, y es verdad que la gente lo supera, pero durante un tiempo hubo miedo y, cuando por fin llegó el fin de ETA, la verdad es que fue una alegría.

¿ Tuvo alguna relación personal con las víctimas o personas afectadas por el atentado?

Con la victima mortal no, por que era militar y creo que estaba en Granada , pero sí tenía relación personal con algunos compañeros de clase como comenté anteriormente, que se vieron afectados, porque ellos vivían justo en el bloque de donde fue reventado unos de los coches bomba. Estalló por la tarde, les pilló a ellos atrapados en la azotea y sus padres tuvieron problemas psicológicos mucho tiempo. También tenía a una amiga del colegio cuyo padre tuvo depresión y cuyo hermano se hizo militar por el atentado.

Cambiando de asunto, nos gustaría saber por qué decidió ser profesor de Biología.

Decidí serlo porque para mí es la mejor profesión del mundo. Cuando era pequeño siempre fui el típico buen alumno al que se le daban bien las ciencias y, de tanto ver películas de ciencia ficción como Cazafantasmas, me entró la curiosidad por hacer aparatos y experimentos. Estudié la carrera de Ciencias Ambientales porque me gusta el campo y la Biología, pero el paso definitivo lo di a los 22 años en Portugal. Estuve allí trabajando en una ONG de medio ambiente y me di cuenta de que me encantaba el rol de la enseñanza y explicar cosas a los demás. Además, me gusta ser el jefe de mi clase, decidir las tareas, poder vestir como quiero y, sobre todo, pasarlo bien mientras aprendemos.

¿Qué momento de su carrera como profesor lo ha hecho sentir más orgulloso?

Es difícil elegir uno solo, pero me quedo con el final de casi todos los cursos, cuando recibo el reconocimiento de los alumnos, ya sea con un aplauso o algún regalo. Pero si hay algo que me llena de verdad, es cuando alumnos que ya se han ido del instituto me escriben un correo para darme las gracias por los apuntes o para decirme lo mucho que les ayudó lo que aprendieron conmigo. Afortunadamente tengo muchos momentos así.

Si tuviera que escribir una carta a su yo futuro, ¿qué le diría y qué espera haber logrado en ese futuro?

Le diría que se mantenga exactamente como está. Creo que he tenido la suerte de cumplir ya los objetivos necesarios tanto a nivel personal como profesional. Saqué la plaza con 28 años y a los 32 ya era vicedirector de un instituto. Lo que espero haber logrado en ese futuro es simplemente seguir disfrutando de dar clase y de estar con mis alumnos.

¿Hay algo que desee haber hecho antes en su vida, algo que todavía tiene pendiente o que le gustaría hacer?

Lo que más deseo es viajar mucho. Tengo pendiente ir a Nueva York y también me falta Australia, que es un viaje que me perdí hace tiempo por motivos personales. Me encanta viajar así que esos son los planes que tengo marcados para el futuro.

Muchas gracias por tu atención , ¡nos vemos pronto!

Ana Angulo, Emma Casas y Alejandra Sánchez. Entrevista realizada para Medios de Comunicación y Cultura Digital (MCCD)